Interiorismo residencial
Minimalismo cálido
Un recibidor de menos de un metro donde cada elemento ha sido pensado para sumar carácter.
Queríamos que, a pesar del espacio reducido, respirara elegancia y diferenciación.
Jugamos con la superposición de texturas, materiales nobles y una iluminación cuidadosamente planteada para destacar volúmenes y generar profundidad.
Un ambiente pequeño que, con intención, se convierte en declaración de estilo.



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